viernes, 26 de abril de 2013

Toma tu Centro

Como muchos sabréis la jornada de ayer estuvo marcada por multitud de encierros en centros de enseñanza primaria y secundaria de toda España en defensa de la Educación pública y contra la LOMCE. Desde el I.E.S. Juan de Lanuza de Borja también secundamos esta protesta y pasamos la tarde y noche de ayer entre debates sobre la nueva ley de educación, documentales y entrevistas de José Luis Sampedro o Antonio Escohotado y con una marcha por el centro del pueblo donde padres, profesores y alumnos defendimos la escuela pública y protestamos contra los recortes del actual gobierno en materia educativa.
Puedo decir que me siento afortunado por haber participado con mis compañeros, mis alumnos y algunos padres en este encierro. Creo que lo principal fue tomar conciencia, debatir sobre nuestras inquietudes y necesidades educativas y participar en una actuación que secundamos más de cien centros en Aragón.
El camino es largo, difícil de recorrer, seguramente nos encontraremos con piedras y obstáculos, pero seguiremos defendiendo, aunque sea desde la minoría, la necesidad de educar dignamente y de valorar la educación como un instrumento esencial, como la base de todo ser humano. ¿Y es esto recortable?

martes, 16 de abril de 2013

Comentario de texto Manifiesto del Frente Popular

Estos días pasados hemos estado comentando textos referidos a los años en los que transcurrió la Segunda República española, concretamente los textos del manifiesto del Frente Popular y la Ley de bases de la Reforma Agraria. Creo que dejamos claros los puntos que tenían que contener ambos comentarios, pero aquí os dejo expuesto uno de éstos cedido por una compañera vuestra que se prestó a dejar en el blog una referencia a tener en cuenta en la elaboración de vuestros "propios" comentarios. Gracias Catarina.



MANIFIESTO DEL FRENTE POPULAR (ENERO 1936)
Este fragmento del texto titulado “Manifiesto del frente popular” y reproducido por A. Fernández  y otros en 1996 en documentos de historia contemporánea de España en Madrid, es de naturaleza política y tiene la forma de un manifiesto-programa de carácter electoral, tal como se puede ver en el propio documento al señalar que diferentes formaciones políticas se han puesto de acuerdo ante una inmediata contienda electoral. 
Es por lo tanto  un texto político y de fuente primaria, cuya finalidad es presentar las intenciones políticas de los partidos de izquierda y sindicatos obreros coaligados mencionados en el texto. 
Se inicia el manifiesto del frente popular con una relación de los partidos y sindicatos que lo firman, las fuerzas políticas de izquierda. Se trata de un plan político común y de una norma de gobierno en caso de victoria, pero no renuncian a sus específicos y propios programas. Por lo tanto el interés es electoral y de defensa de la clase obrera. Tras considerar la amnistía, como suplemento indispensable para la paz pública, declaran el progreso social como su principal objetivo, y consideran la enseñanza pública. Se trabajará por lo tanto por un Estado Laico. 
El frente popular es la coalición de partidos republicanos de tradición progresista de izquierda (Azaña) y partidos obreros y sus asociaciones sindicales que obtuvieron la victoria electoral en 1936, iniciando con su gobierno la última etapa de la segunda república. Su finalidad es unir los intereses de la clase obrera y frenar el fascismo y su totalitarismo. 
El triunfo electoral de las izquierdas se explica por la no participación de los anarquistas, así como por las otras partes de las derechas, que fracasarán en la creación de una alianza electoral del denominado Bloque Nacional. La campaña de elecciones se celebró con orden, pese a la violencia verbal. El mapa electoral presentó el triunfo de izquierdas en las zonas industriales del país, mientras que la derecha triunfó en la zona más rural y agraria. Este mapa prácticamente coincide con el de España dividida por el golpe al comienzo de la Guerra Civil. 
La composición de los gobiernos del frente popular en estos meses fue siempre de políticos de ideología republicana. Los socialistas no participarán porque así se había acordado y también porque en el interior del partido existía un sector (Largo Caballero) que era partidario de no comprometerse demasiado con los republicanos para estar más próximos a los intereses revolucionarios de la clase obrera. Otro sector del PSOE (Indalecio Prieto) si se manifestaba dispuesto a colaborar, como también el partido comunista, el cual mantendrá la postura de posponer su revolución para ayudar a la democracia y en consecuencia a la República, coincidiendo en este punto con el socialismo de Prieto. Las asociaciones obreras tampoco participarán en la formación del gobierno aunque esperaban que, con la actuación del mismo, se abriera un proceso de cambios que les devolviera por lo menos a la situación de 1933. Estas divisiones internas, adquirieron con el tiempo carácter de enfrentamiento violento (mayo 1937) y marcarán el desarrollo de la Guerra Civil.
El gobierno del Frente Popular tenía como presidente de la República a Alcalá-Zamora, que lo venía siendo desde Diciembre de 1931 y fue reemplazado en el cargo por Azaña, nombrando jefe del gobierno a Santiago Casares Quiroga. 
El programa de coalición al que se alude en el texto, marca unos puntos consensuados por fuerzas de diversa naturaleza política y marcó la actuación del gobierno tras la victoria electoral:
- La recuperación de la constitución de 1931 sin las revisiones que el gobierno derechista había presentado: abolición del divorcio, ilegalización de la expropiación de tierras, revisión restrictiva de las autonomías.
- La concesión de una amplia amnistía para todos los encarcelados por los sucesos de octubre de 1934.
- La recuperación de toda la legislación de reformas del Bienio progresista haciendo especial énfasis en la que se refería a las reformas agraria y educativa.
La reforma militar pretendía alejar el fantasma de los pronunciamientos, profesionalizar, modernizar y democratizar al ejército pero no se cumplió. La reforma religiosa se basaba en la no confesionalidad del Estado, estipulada por la constitución de 1931, suprimió el presupuesto estatal del clero y lo apartó de la enseñanza. La reforma agraria, había sido paralizada durante el bienio conservador. En 1936 el I.R.A (Instituto para la Reforma Agraria) comenzó de nuevo los asentamientos campesinos y la expropiación de latifundios.
El gobierno del Frente Popular encontró importantes problemas y oposiciones no sólo para poner en práctica su programa sino también para evitar el deterioro de la convivencia social:
-Desde la izquierda se lanzaran a proclamar movilizaciones  populares, viendo en la ocasión la oportunidad de la acción revolucionaria, aunque no siempre estaban de acuerdo entre ellos.
-Desde las fuerzas conservadoras se desató una campaña con el objetivo de neutralizar todos los cambios y oponerse a cualquier innovación que hiciera peligrar el orden social heredado, pero volvió una posible revolución socialista que defendían los sectores más radicales de la izquierda y exageraban los también más radicales de la derecha. Así, la iglesia tomó partido contra la República, algunos empresarios cerraron las industrias y expatriaran los capitales y entre algunos militares se reavivaran los planes de intervencionismo. Los fascistas encabezaran una estrategia justificativa del Golpe de Estado.
En conclusión, el programa del Frente Popular al que alude el texto comentado, significa el acuerdo para la creación de un gobierno de coalición que, dirigido por los republicanos, pretendía continuar con el reformismo del bienio Progresista contrarrestando el proceso de medidas rectificadoras del bienio derechista. El gobierno del Frente Popular no pudo evitar el deterioro de la convivencia social, y la radicalización política y la Guerra Civil se convirtió en la consecuencia directa del golpe de Estado preparado por una parte del ejército y de civiles que prepararan la conspiración desde el triunfo del Frente Popular. El texto refleja una de las dos Españas que desde comienzos del siglo XX venían enfrentándose primero en el plano ideológico, después en el plano político y finalmente, en el bélico.


miércoles, 20 de marzo de 2013

La Segunda República

Para comenzar este último trimestre empezamos con el tema desarrollado de lo que estos días estamos tratando en clase: La Segunda República. Espero que os sea de utilidad.


CONTEXTO INTERNACIONAL

El contexto internacional en el que nace la República es el de un mundo en crisis: las democracias se encuentran desestabilizadas por una situación económica muy complicada derivada de la crisis de 1929 y amenazadas por dos movimientos totalitarios de distinto signo que se fortalecían con esta crisis, el comunista, que sigue el ejemplo de la URSS estalinista, y el fascista, que se alimenta de la misma crisis, de la de la situación derivada de la I Guerra Mundial y del miedo de la burguesía al ascenso de la revolución comunista.
Si examinamos la abundancia de imposición de regímenes autoritarios en el continente se acentúa el carácter original de la República, pero también el carácter temprano de su derrumbamiento. Bien puede decirse que la proclamación de la II República se realiza pese a la corriente política de los tiempos pero su fin coincide con la crisis general europea del momento.


LAS CAUSAS

CAUSAS POLÍTICAS
- Al identificarse el rey con la dictadura, la caída de Primo de Rivera casi obliga a la caída de la monarquía. Además Alfonso XIII era cada vez más impopular entre las clases medias y obreras.
- Los distintos grupos republicanos, los nacionalistas y otras fuerzas de la oposición, se están organizando y consiguen firmar el Pacto de San Sebastián (17 de agosto de 1930).
- La inestabilidad represión creadas en diciembre de 1930 al fracasar la sublevación militar en Jaca, provocará una reacción de apoyo hacia la República de obreros y estudiantes.
- La convocatoria de elecciones municipales (el 12 de abril) fue un auténtico plebiscito sobre la monarquía: el triunfo republicano en las grandes ciudades supone la abdicación de Alfonso XIII y la proclamación de la República (14 de abril).

CAUSAS SOCIALES
España ha evolucionado y ha dejado de ser una sociedad dominada por una inmensa mayoría de población rural. Aparecen nuevos cambios demográficos y sociales. A pesar de los avances en el terreno económico y social, en nuestro país siguen existiendo graves problemas estructurales:
- La situación del campo es un problema de siglos. Hay un atraso, desigualdades, exceso de población y control oligárquico de las tierras.
- El ejército, al ser utilizado para mantener el orden público y por los últimos éxitos de la guerra de Marruecos, ha tomado conciencia de que tiene un peso mayor en la sociedad.
- La Iglesia sigue controlando la educación e influye notablemente en la población del país.
- Sigue sin aparecer una solución al enfrentamiento entre los nacionalismos y el gobierno central
- Hay un enorme atraso cultural. En torno al 33% de la población es analfabeta.


EL GOBIERNO PROVISIONAL

La caída de la monarquía da paso al nombramiento de un gobierno provisional que se va a hacer cargo de los asuntos del país mientras se aprueba un texto constitucional que determine o consolide el sistema de manera definitiva.
En este gobierno provisional entran a formar parte fuerzas políticas muy diversas; a la derecha estarían los liberales conservadores, que aunque han colaborado con la monarquía y han sido ministros con ella, como Niceto Alcalá Zamora, no son opuestos a la República.

Pero la mayoría de sus componentes son republicanos de centro (M. Azaña, presidente de Acción Republicana) o centro-izquierda (Alejandro Lerroux, presidente del Partido Radical) o son socialistas (Largo Caballero e Indalecio Prieto). Este gobierno provisional va a enfrentar dos problemas, uno de orden público, al producirse una radicalización de los sectores anarquistas y de izquierda. Se crea así una policía de orden público, llamada Guardias de Asalto, concebida para centros urbanos a diferencia de la
Guardia Civil.

El otro gran problema del gobierno provisional es redactar una Constitución, para lo que se convocan elecciones a Cortes constituyentes. Se establece pues una nueva Constitución (la de 1931) de talante progresista y laico.


PARTIDOS POLÍTICOS

En la república se dan cita multitud de partidos, aunque son pocos los que tienen, tras la proclamación del nuevo régimen, posibilidades de gobernar.Grupos como el Partido Republicano Progresista de Alcalá Zamora, o el Partido Conservador de Miguel Maura, o la CEDA de Gil Robles, el Partido Radical de Lerrroux y el Partido Agrario son los defensores de los intereses de la derecha. La derecha (antes de la CEDA) está mucho más disgregada que la izquierda, puesto que también tiene a los partidos fascistas como Falange y los carlistas.

Por la izquierda están los partidos: Acción Republicana (Manuel Azaña), PSOE, POUM y PCE; y los anarquistas de la FAI y la CNT. Con el tiempo sólo quedan con opciones de gobierno la CEDA y el Frente Popular (coalición de los partidos de izquierda). Las urnas continúan reflejando las diferencias entre la España republicana y laica, y el catolicismo militante tradicional.


LAS REFORMAS DEL BIENIO DE IZQUIERDAS. COALICIÓN REPUBLICANO-SOCIALISTA

Entre diciembre de 1932 y septiembre de 1933, el gobierno presidido por Manuel Azaña e integrado mayoritariamente por republicanos de izquierdas y socialistas impulsó un programa de reformas, ya iniciadas tras el periodo constituyente, con el objetivo de modernizar y democratizar la sociedad española.

La cuestión religiosa
Uno de los primeros objetivos de la República fue limitar la influencia de la Iglesia y secularizar la sociedad española. Estas intenciones se plasmaron en la Constitución, que estipuló la no confesionalidad del Estado, la libertad de cultos y la supresión del presupuesto de culto y clero. La República, como Estado laico, promulgó una serie de leyes sobre el matrimonio civil, el divorcio y la secularización de los cementerios
El gobierno prohibió a las órdenes religiosas dedicarse a la enseñanza mediante la aprobación de la Ley de Congregaciones, con la que les limitó la posesión de bienes. El enfrentamiento más grave se produjo con los jesuitas, cuya Compañía fue disuelta y sus bienes nacionalizados.
El 11 de mayo de 1931 se incendiaron conventos y edificios religiosos en varias ciudades, lo que desencadenó en la oposición radical de la Iglesia hacia la República como en el caso del cardenal Segura, cuya actitud hostil hacia la República provocó que el gobierno dictase su expulsión del territorio español.

La modernización del ejército
Manuel Azaña impulsó una reforma que pretendía reformar el ejército español para convertirlo en un cuerpo militar moderno, profesional y fiel a la República. Para ello se creyó necesario reducir los efectivos militares (Ley de Retiro de la Oficialidad), asegurar la obediencia al poder civil y terminar con la intervención del ejército en la política. Además se cerró la Academia Militar de Zaragoza, vivero de los sectores más golpistas del ejército.
Los resultados de esta reforma fueron la oposición del ejército a la República, en especial de los
oficiales africanistas que vieron reducido el presupuesto y el gasto en la modernización del armamento y equipamiento.

La reforma agraria
La reforma de la agricultura fue el proyecto de mayor envergadura iniciado por la República. Se pretendía poner fin al predominio del latifundismo existente en buena parte del centro y el sur de España y mejorar las condiciones de vida de los jornaleros y arrendatarios. La reforma consistía en la Ley de Reforma Agraria (1932). El objetivo era la modernización de la agricultura. La ley permitía la expropiación de las tierras cultivadas deficientemente.

El Instituto de la Reforma Agraria se encargaba del cumplimiento de esta ley indemnizando a los propietarios expropiados y facilitar los asentamientos de familias campesinas. La aplicación de esta ley originó un aumento de la tensión social, ya que los grandes propietarios se opusieron a la reforma y los campesinos quedaron decepcionados con los resultados por lo que se orientaron hacia posturas más revolucionarias.

Reforma autonomista
En Cataluña, Francesc Macià, presidente de Esquerra Republicana de Catalunya, había proclamado la República Catalana el 14 de abril de 1931.Las negociaciones que entabló el gobierno provisional permitieron anular dicha proclamación y aceptar la legalidad republicana. A cambio, se reconoció un gobierno provisional, la Generalitat, y se puso en marcha una comisión para redactar un Estatuto de Autonomía (Estatuto de Nuria), que será aprobado (una vez recortado) en septiembre de 1932.
También se redactaron Estatutos de Autonomía para el País Vasco y Galicia, pero que tuvieron que esperar a la época de la Guerra Civil.

Reforma educativa
El objetivo principal era promover una educación liberal y laica. Por un lado, los dirigentes republicanos estaban convencidos de la necesidad de mejorar el nivel cultural de la población y hacer de la cultura un derecho. La promoción de la cultura y su extensión a las capas populares quedó en manos de unas Misiones Pedagógicas, formadas por estudiantes, profesores e intelectuales como Federico García Lorca: recorrieron los pueblos de la España rural representando obras de teatro (el grupo La Barraca), recitando poesía, dando conferencias, proyectando cine en las plazas mayores, y fundando bibliotecas.

Reforma laboral
El socialista Largo Caballero inició, desde el Ministerio de Trabajo, una serie de reformas para mejorar las condiciones laborales. Entre ellas destaca el establecimiento de la semana laboral de 40 horas y la estimulación del aumento de los salarios. Estas medidas provocaron la irritación de las organizaciones patronales, que se opusieron a su promulgación y consiguieron frenar proyectos.
Frente a estas reformas la CNT fomentó la conflictividad laboral para destruir el orden burgues existente. En 1933 a estos intentos revolucionarios se les sumaron los sectores más radicales del socialismo (UGT) encabezados por Largo Caballero, especialmente a través de la Federación de Trabajadores de la Tierra.
Las huelgas, las insurrecciones y las ocupaciones de tierras fueron en progresivo aumento.

En 1932, los anarquistas propiciaron una sublevación de mineros en Cataluña y, en 1933, de campesinos en Andalucía (Casas viejas). La represión fue muy cruenta y en el caso de Casas Viejas provocó un inmenso escándalo político. Estos hechos produjeron un enorme desgaste en el gobierno, y ademas el centro-derecha se reestructuró alrededor del Partido Radical de Lerroux y de la CEDA, que contó rapidamente con un buen número de afiliados y como líder a José María Gil Robles. La extrema derecha realizó una intensa actividad de agitación. Algunos sectores del ejército pretendieron aprovechar el descontento generado entre los grupos más conservadores de la sociedad. El general Sanjurjo protagonizó un golpe de Estado (1932) para intentar dejar a la República en manos de la derecha., pero fracasó. En 1933 se creó la Unión Militar Española (UME) como una organización clandestina de militares derechistas que tendría una activa participación en el golpe de Estado de julio de 1936.


EL BIENIO CONSERVADOR

Ante las elecciones del 18 de noviembre de 1933, que dieron la mayoría a los partidos derechistas. La izquierda se presentó muy disgregada, a lo que hay que añadir el problema que presentó la abstención que decidieron importantes masas obreras a petición de la CNT. Al contrario que en las anteriores elecciones la derecha se presentó unida y organizada con una candidatura sólida, todo esto desembocó en una victoria de los partidos de centro-derecha con resultado de dos años de bienio conservador, también conocido como Bienio Negro. El gobierno lo formará el Partido Radical, pero contaba con el apoyo parlamentario de la CEDA.

Paralización de las reformas
El nuevo gobierno presidido por Lerroux, comenzó su mandato paralizando gran parte del proyecto reformista anterior:

-Agraria.
Se fijó la devolución de tierras a la nobleza, se anuló la cesión de tierras mal cultivadas los campesinos en Extremadura y se concedió total libertad de contratación, lo que redujo considerablemente el salario de los jornaleros. El gobierno central se enfrentó con la Generalitat de Cataluña, en manos de los republicanos de izquierda, debido a la Ley de Contratos de Cultivo, que permitía a los campesinos arrendatarios de las viñas acceder a la propiedad de las tierras que trabajaban pagando unos precios tasados.

-Religiosa.
El gobierno intentó también contrarrestar la reforma religiosa aprobando un presupuesto de culto y clero e iniciando negociaciones para firmar un concordato con la Santa Sede.

-Militar.
El gobierno no anuló la reforma emprendida por Azaña, pero aprobó una amnistía para los sublevados en Sanjurio en 1932 y para los colaboradores con la dictadura de Primo de Rivera.

La revolución de octubre de 1934 y la crisis del segundo bienio
La creciente tensión entre los dos polos políticos culminó con la entrada de tres ministros de la CEDA en el gobierno en octubre de 1934. Esta remodelación del gobierno fue interpretada por la izquierda como el anuncio del triunfo inminente del fascismo en nuestro país.

La cada vez más radicalizada izquierda, PSOE, UGT, CNT, PCE, llamó a la huelga general contra el gobierno pero el seguimiento fue muy desigual. El movimiento fracasó en Madrid. El gobierno acuarteló a las tropas y detuvo a los principales dirigentes socialistas y comunistas.
En Barcelona, Companys, desde la presidencia de la Generalitat, dirigió una insurrección con claro matiz independentista. La revuelta fue rápidamente reprimida por del Ejército. Azaña, que no había apoyada el levantamiento pero estaba en barcelona, también fue detenido.
En Asturias la huelga general triunfó y provocó una verdadera revolución .La persistencia de la insurrección llevó al gobierno a optar por la represión más brutal. La Legión, dirigida por el general Franco, fue la encargada.
El balance de la Revolución de Octubre de 1934 fue aterrador: más de mil trescientos muertos, el doble de heridos, treinta mil detenidos, entre ellos Companys, Azaña,, y los principales dirigentes del PSOE como Prieto o Largo Caballero.
La reacción del gobierno de derechas fue el endurecimiento de su política: se suspendió el Estatuto de autonomía de Cataluña. Sin embargo, las disensiones en el seno del gobierno eran crecientes. Las diferencias entre el Partido Radical y la cada vez más extremista CEDA eran evidentes. Un ejemplo de la orientación de la CEDA fueron los nombramientos que hizo Gil Robles, como nuevo ministro de Defensa: militares claramente contrarios a la república fueron designados para puestos clave. Franco, por ejemplo, fue nombrado jefe del Estado Mayor.
La crisis definitiva vino con un escándalo de corrupción, el escándalo del Estraperlo, que afectó a altos cargos gubernamentales. Lerroux y el Partido Radical cayeron en un descrédito total. La aparición de nuevos escándalos precipitó el fin de la legislatura y la convocatoria de nuevas elecciones a Cortes en febrero de 1936.


LAS ELECCIONES DE FEBRERO DEL 36 Y EL GOBIERNO DELFRENTE POPULAR

A estas elecciones se presentó el Frente Popular, pacto electoral firmado en enero de 1936 por Izquierda Republicana, PSOE, PCE, POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) y Esquerra Republicana de Catalunya. Este pacto agrupaba a todas las izquierdas. La CNT, con muchos presos en la cárcel, no pidió la abstención y apoyó la unión de izquierdas. La coalición de los grupos de derecha, formada por la CEDA y Renovación Española, acudió con un programa basado en el miedo a la revolución social. La Falange y el PNV se presentaron por su cuenta.

La victoria fue para el Frente Popular, y tras las elecciones, Manuel Azaña fue nombrado Presidente de la República, con un gobierno presidido por Casares Quiroga y formado exclusivamente por republicanos de izquierda, sin participación socialista. Así, el nuevo gobierno nacía debilitado, y con poco respaldo para retomar el programa de reformas (autonomía, reforma agraria, educación,…). A pesar de todo, se restablecieron ela autonomía catalana y la reforma agraria. Por otra parte, el ambiente era muy tenso: asesinatos, bombas, ajustes de cuentas, atentados fallidos,conflcitividad agraria.... eran moneda corriente antes del verano. Para entonces la conspiración cívico-militar estaba en marcha, a pesar de que el
gobierno trasladara a algunos militares.

El 12 de julio era asesinado por extremistas de derecha un oficial de la Guardia de Asalto, el teniente Castillo. La respuesta llegó la siguiente madrugada con el asesinato de José Calvo Sotelo por parte de un grupo de miembros de la Guardia de Asalto. El enfrentamiento civil parecía inevitable. El gobierno de Casares Quiroga, que no había decidido tomar medidas pese a las continuas advertencias de las organizaciones obreras, vio como el 17 de julio de 1936 el ejército de Marruecos iniciaba la rebelión contra el gobierno de la República. A los tres días, era evidente que el gobierno no podía acabar con el pronunciamiento militar, y que los sublevados no podían hacerse con el poder. La guerra civil era un hecho.


martes, 5 de marzo de 2013

Tratado de paz entre España y EE.UU.

Os dejo también un comentario típico del Tratado de paz entre España y EE.UU. producido en 1898 como punto final a la guerra de Cuba. Recordad todos los aspectos relativos a la guerra y a la situación política de la isla durante los años de la Restauración que dejamos expuestos en clase y que podéis volver a ver reflejados aquí.





Es un fragmento del inicio del Tratado de Paz firmado entre España y Estados Unidos de América (el tratado de la Paz de París) en 1898 y por el cual España reconoce la pérdida de prácticamente las últimas colonias que le quedaban Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Al ser un Tratado internacional es un texto articulado de naturaleza político-jurídica, y puesto que está extraído directamente de su fuente de origen es una fuente primaria. El autor y destinatario son colectivos, ya que ha sido firmado por un conjunto de personas que representan dipomáticamente a las Naciones implicadas en la guerra precedente hispano-norteamericana, y el destinatario son la Nación española, las antiguas colonias y los EstadosUnidos, así como el resto de los Estados al informarles de la modificación de la soberanía de una serie de territorios.

El texto se sitúa tras la guerra que se libró entre España y Estados Unidos en 1898, durante el proceso de independencia cubana, en la Regencia de María Cristina (infancia de Alfonso XIII). A nivel internacional, durante la etapa del imperialismo, proceso colonizador de territorios fundamentalmente africanos y asiáticos -aquí también vemos americanos- por parte de, entre otros, Gran Bretaña, Francia, Italia, Bélgica y dos potencias extraeuropeas, Japón y EstadosUnidos. 


CONTEXTO

Tras la Paz de Zanjón de 1878, que puso fin a la Guerra de los Diez años, los cubanos esperaban una serie de reformas dirigidas a la abolición de la esclavitud, la libertad de comercio, la representación en Cortes españolas y en el gobierno de la isla. Ante el incumplimiento de estas promesas, en Cuba se formaron dos grandes partidos, el Partido autonomista y la Unión constitucional: el partido autonomista estaba integrado por cubanos mientras que el unionista lo formaban colonos que controlaban la economía y política en Cuba. La ineficacia de la administración para introducir reformas y la oposición de los intereses económicos españoles en la isla causaron que el independentismo ganara poco a poco posiciones al autonomismo.

En 1893 José Marti fundó el Partido Revolucionario Cubano, cuyo objetivo era claramente la independencia, apoyada por Estados Unidos. Estados Unidos era el que más comerciaba con la isla, y al imponerse en 1891 el “arancel Cánovas” por parte de España, que consistía en elevar los impuestos de los productos importados que no procediesen de la Península, esto afectó gravemente a Estados Unidos, el cual se enfureció con España (en especial la prensa amarilla).

El 24 de febrero de 1895, con el Grito de Baire, se inicia un levantamiento generalizado contra el dominio español, dando lugar a la guerra de Cuba 1895-1898 con España. Debido al gran interés de Estados Unidos por Cuba, McKinley (presidente americano) apoyó a los insurrectos con armas. Cánovas del Castillo (presidente del consejo de ministros español), envió un ejército al mando del general Martinez Campos, y mas tarde al de Valeriano Weyler, aunque no consiguieron éxitos ninguno de los dos ya que el terreno no era el adecuado (selva) ni contaban con los medio adecuados. Weyler además inició una fuerte represión que lo hizo muy impopular. En 1897, tras el asesinato de Cánovas, se inició una estrategia de conciliación con los insurrectos: se decreto la autonomía de Cuba, sufragio universal y otros derechos; sin embargo ya era demasiado tarde para aceptar tratos, Cuba continuó con la guerra.

En 1896 se produjo otra revolución paralela a la cubana en las islas Filipinas. La colonia tenía débil presencia militar y los intereses económicos eran menores (producción de tabaco).En estas islas el independentismo había ido cobrando fuerza desde la formación de la Liga Filipina, fundada por José Rizal en 1892. Rizal es ajusticiado y la insurrección se paraliza.

En 1898 Estados Unidos acusó a España de hundir el acorazado norteamericano Maine, que se encontraba de visita en La Habana, con una carga explosiva. Tras el presunto atentado (las últimas investigaciones hablan de accidente) mandaron un ultimátum a España para que desalojara el ejército de Cuba, y aunque el gobierno español sabía que estaba en inferioridad no pudo aceptarlo ya que su honor estaba en juego. La guerra fue muy breve, la diferencia de armamento era abismal, y Estados Unidos no tardó en derrotar a las tropas españolas. Una escuadra española fue derrotada en la batalla de Santiago al enfrentarse a la poderosa armada española y otra fue derrotada en Filipinas en la batalla de Cavite. Tras el corto enfrentamiento ambos países firmaron la Paz de París en 1898.


ANÁLISIS

En el artículo 1 España renuncia a su soberanía sobre Cuba, cediendo sin embargo e protectorado de la isla a Estados Unidos, por lo que esta se encargará de mantener la protección del pueblo y los intereses económicos de los cubanos y estadounidenses.
 
En el artículo 2 España cede a Estados Unidos la soberanía de la islas de Puerto Rico, en el Caribe, y de Guam (parte del archipiélago de las Marianas), en el Pacífico.

En el artículo 3 España cede a Estados Unidos el archipiélago de las Filipinas, a cambio de lpago de 20 millones de dólares.

En el artículo 6 España y Estados Unidos acuerda mutuamente la liberación de todos sus presos de guerra, así como los presos políticos de la lucha por la independencia entre Cuba y España. Se informa de la gestión norteamericana en favor de los prisioneros españoles en manos cubanas.



VALORACIÓN DEL DOCUMENTO

Se trata de un texto objetivo, ya que recoge los acuerdos diplomáticos entre Estados Unidos y España para poner fin a la guerra que les enfrentaba. Dada la rápida derrota española, el acuerdo es claramente favorable a los intereses norteamericanos. Además de perder Cuba España cede también a Estados Unidos, Filipinas, Puerto Rico y Guam. El resto de las Islas Marianas, las Carolinas y Palaos, que también pertenecían al Estado Español, son vendidas en 1899 a Alemania, debido a su lejanía e imposibilidad de defenderlas. Más tarde estas islas serían conquistadas por otra potencia emergente, Japón, que extendería su dominio por Asia y el Pacífico. Además es un texto importante porque tiene consecuencias sobre España, sobre las antiguas colonias y sobre Estados Unidos.

Las repercusiones del Tratado en España no fueron económicas: la situación ya estaba mal y la pérdida de las colonias no afectó en demasía al capital del país (destacar la reforma de Hacienda); tampoco el comercio sufrió demasiado. La mayor repercusión fue ideológica y moral: España había sido uno de los imperios más poderosos de Europa y del mundo y tras las últimas pérdidas se había convertido en una “vieja gloria”, un país abatido y derrotado por una nación emergente que ni siquiera pertenecía a las tradicionales grandes potencias europeas.

En definitiva, una humillación. Todo esto influyó en los españoles, que empezaron a darse cuenta de la mala situación que atravesaba. En respuesta a esta situación, nacieron dos corrientes ideológicas importantes: la generación del 98, corriente literaria, y el regeneracionismo, más objetiva y científica. Ambas corrientes criticaban el estado de España y aportaban ideas para mejorarlo. Tras estas derrotas y pérdidas España se descolgaría de los demás países imperialistas, aunque intentó buscar nuevos campos de acción (Norte de Marruecos).

Las repercusiones en Cuba no fueron buenas. Se había logrado echar a los españoles de la isla, pero a cambio tenían a los norteamericanos encima. Al finalizar la guerra, EEUU quitó sus tropas de Cuba (1902) pero introdujo varias modificaciones que le favorecían: tenía derecho a explotar las minas cubanas, Cuba no podía firmar tratados con otras potencias y sobre todo, EEUU creó la Enmienda Platt a cambio de su independencia en 1902, que les permitía intervenir en el gobierno cubano cuando hiciera falta. Cuba seguiría siendo prácticamente un protectorado estadounidense hasta los años cincuenta, cuando triunfará la revolución comunista encabezada por Fidel Castro.

Filipinas no notó demasiados cambios: en busca de su libertad se enfrentó a los Estados Unidos en una nueva guerra, sumiendo al país en una pésima situación. No consiguieron su independencia hasta 1946.

Como contraste a las pérdidas económicas, territoriales y demográficas para España por la guerra, Estados Unidos no solo apenas tuvo bajas (en la batalla naval de Santiago, Estados Unidos sólo perdió un hombre, que murió al caer por las escaleras del barco mientras bajaba a cubierta), sino que consiguió aumentar su influencia en la zona del Caribe y del Pacífico. Estados Unidos vivió una época de imperialismo, gracias a las adquisiciones de colonias tras la guerra contra España y otros territorios que conquistó en el océano Pacífico (Hawai), aunque más adelante habrá de enfrentarse a otra potencia ascendente en la zona, Japón. Estados Unidos se alza como una nueva potencia a la altura de Gran Bretaña; esto sumado a su gran poder económico y político fueron las principales causas de que al siglo XX se le conozca como“el siglo de Estados Unidos”.


lunes, 4 de marzo de 2013

La Institución Libre de Enseñanza

Algunos de vosotros estabáis algo nerviosos con ciertos comentarios de texto y por eso, a modo de repaso, os dejaré alguno más para ultimar los preparativos del examen.

Tal vez uno de los textos más complicados sea el de la Institución Libre de Enseñanza. Después de desmenuzarlo en clase y daros alguna pista sobre lo que no puede faltar en vuestros comentarios he encontrado esta versión que os puede aclarar algunos de los aspectos que comentamos en al aula.

Aquí os lo dejo:


Características del texto:

Es un fragmento que, como indica, proviene de un ensayo escrito por Francisco Giner de los Ríos, filósofo y pedagogo español. Posiblemente sea éste un fragmento de uno de sus Ensayos menores sobre Educación y Enseñanza, recogidos en tres volúmenes y publicados pocos años después de su muerte. Estamos hablando de un texto histórico-literario, fuente primaria y de carácter ideológico político-cultural, cuya finalidad es analizar los objetivos principales de la Institución Libre de Enseñanza, uno de cuyos fundadores fue el propio Giner de los Ríos. El destinatario de este fragmento es el público que esté interesado en la Educación. Respecto al contexto histórico, destacar que esta Institución Libre de Enseñanza, fundada en el año 1876, fue creada en los inicios de la Restauración borbónica por catedráticos que fueron expulsados de la Universidad y que no se sometieron al intervencionismo político del gobierno del conservador Cánovas. La respuesta de los profesores represaliados fue la creación de la Institución Libre de Enseñanza.


Análisis del texto:

El texto se divide en dos partes: La primera parte expone los objetivos globales y procedimientos del método pedagógico de la Institución Libre de Enseñanza. En esta institución el primer objetivo era una formación global del alumno más personal e individual (“desenvolvimiento del alumno en todas relaciones”), con una mayor implicación del profesorado (“Para esto no desdeña una sola ocasión de intimar con sus alumnos”) y se situaba al hombre como solución de cualquier cosa (“hombres útiles al servicio de la humanidad”). Para conseguir este objetivo se integraron todas las actividades y relaciones humanas del joven en su proyecto educativo. También se destaca la visión europeísta de la Institución, claramente influida por el Krausismo (“novedad ésta cuya importancia comprendía el último Congreso de Bruselas”).La parte que va a continuación plantea los objetivos didácticos más concretos de la Institución, y al mismo tiempo hace una importante crítica moral y política a determinadas actitudes de la sociedad y política española de la época de la Restauración. Esta parte comienza recurriendo aúna necesidad del cambio del sistema educativo (“aspirarse a una acción verdaderamente educadora en aquellas esferas donde más apremia la necesidad de redimir nuestro espíritu”).Continua valorando la higiene, propone el cuidado del cuerpo y vuelve a reforzar la idea de la formación individual (“desarrollo de la personalidad individual”). Posteriormente hace una crítica de la España del momento, que destacaba por la corrupción y el egoísmo (“la severa obediencia a la ley contra el imperio del arbitrio que tienta a cada hora entre nosotros la soberbia de gobernantes y de gobernados” , “el sacrificio ante la vocación sobre todo cálculo egoísta”) y propone como objetivo conseguir que el alumno tenga un patriotismo sincero que le lleve a intervenir políticamente, y que con su amor al trabajo desdeñe la frecuente aspiración a vivir como mendigo del Estado o de la vía pública (“el patriotismo sincero, leal, activo, que se avergüenza de perpetuar con sus imprudentes lisonjas males cuyo remedio parece inútil al servil egoísta). Por ultimo propone dos objetivos de carácter ético: “el odio a la mentira, y el espíritu de equidad y tolerancia” que contrasta por oposición al “frenesí de exterminio” de todos los partidos, confesiones y escuelas existente en España.


Comentario de texto:

El texto a comentar está cronológicamente situado durante el S.XIX y se relaciona con el panorama cultural y educativo. El sistema educativo español diseñado por los moderados (Ley de Claudio Moyano) sentó las bases de la organización de la enseñanza durante el siglo XIX y buena parte del siglo XX, que presentaba sin embargo una serie de deficiencias:
            -Una desigual alfabetización, uno de los lastres más importantes para del desarrollo económico y cambio social.
            -La fuerte presencia de la Iglesia en la vida pública española se manifestaba de manera especial en la educación, a la que se dedicaban muchas congregaciones religiosas.

Desde principios del siglo XX, diversos gobiernos liberales trataron de limitar la hegemonía educativa de la Iglesia y recuperar el control de la enseñanza por parte del Estado, pero la reacción de las organizaciones católicas impidió que gran parte de las propuestas de laicización del sistema educativo llegaran a prosperar. Así, los catedráticos de la universidad, que fueron expulsados de esta en los inicios de la Restauración fundaron la ILE con el objetivo de introducir una serie de cambios o propuestas para poder conseguir en España un aumento del nivel educativo y cultural. Los principios pedagógicos de la institución libre de enseñanza, algunos de los cuales ya los hemos visto en el texto, eran:
            -La libertad de cátedra y ciencia, ajena a todo interés religioso o político, siendo el profesor el único responsable de la enseñanza.
            -Desarrollar un sistema de educación en el que el alumno conformara su personalidad libremente, creando así espíritus libres y críticos, autónomos.
            -Coeducación, una idea innovadora que provocó tensiones, ya que suponía la educación mixta.
            -Los principios metodológicos defendía un programa abierto, usando el método intuitivo, y en relación directa con el objeto de estudio.
            -Defendían la educación física, porque repercutía en el bienestar, higiene y educación moral.-Educación para todos los individuos: adultos, proyectos de educación para la mujer, charlas en pueblos...

Giner de los Ríos y la ILE pretenden renovar con dicho principios la imagen de una España realmente atrasada culturalmente, ya que sólo un pequeño porcentaje de la población podía acceder a una educación correcta debido a sus costes y al modelo educativo implantado en España. También estos principios surgen como reacción al liberalismo doctrinario impuesto en la Restauración tras la experiencia democrática del Sexenio Revolucionario. La ILE Fue un proyecto pedagógico de carácter privado, al margen de la educación pública, que se concretó en la creación de una escuela universitaria, primero, y de secciones de enseñanza primaria y secundaria, después. Acabó siendo sólo un centro de enseñanza primaria y secundaria pero de enorme prestigio. La influencia filosófica de esta institución se debe al llamado krausismo, fundada por el filósofo alemán Krause. Su filosofía insistía en buscar un pensamiento moral basado en la rectitud y vida ejemplar e influyó en los intelectuales españoles en la idea de regenerar y reconstruir la educación en España. Sus ideas de secularización, la primacía de la razón, el antidogmatismo, la libertad de investigación, la importancia de la función educativa en la regeneración de la vida española, y la apertura hacia Europa supusieron una gran novedad en el sistema educativo español y una gran repercusión en la cultura, pero también un conflicto ideológico con el pensamiento católico (por ejemplo, Menéndez Pelayo), de gran peso como hemos visto en la cultura y educación tradicional española.

La nueva institución educativa continuó su tarea hasta la Guerra Civil convirtiéndose en el cauce por donde se introdujeron en España las teorías más avanzadas en pedagogía y en el resto de disciplinas científicas. Así, ya en su primera promoción se formó a personalidades como Joaquín Costa y Leopoldo Alas Clarín los hermanos Machado, entre los de la segunda. Juan Ramón Jiménez, Ortega y Gasset, Américo Castro o Gregorio Marañón, entre los de la tercera. Tuvo mucho que ver en la denominada “Edad de plata” de la cultura española, en la creación de la Residencia de Estudiantes o en las Misiones Pedagógicas de la República.


Conclusión:

El objetivo de este ensayo era la difusión y defensa de las ideas de la Institución Libre de Enseñanza, que buscaba una reforma social y política a través de la enseñanza, basada en la rectitud moral, libertad, la tolerancia y la difusión de la cultura a todo el mundo. Este intento de reforma tuvo bastante repercusión a pesar de que fue creada en una época en la que el sistema educativo estaba básicamente, dadas las dificultades del Estado, bajo el poder de la Iglesia. A partir de esta institución surgió el regeneracionismo y un grupo de escritores a los que actualmente se les conoce como Generación del 98, y se sentaron las bases del esplendor cultural de finales de los años 20 y de la República.

martes, 26 de febrero de 2013

La dictadura de Primo de Rivera


Este es el último de los temas a desarrollar que entran para este examen de la segunda evaluación. Espero que complemente la información resumida sobre el tema en vuestro libro de texto. Recordad también que el resto de los contenidos de los temas estudiados hasta ahora aparecen como contexto de los comentarios de texto que también os entran para este examen. Ánimo y a por todas...


En un contexto de crisis social y política (crisis del sistema de la Restauración iniciado por Cánovas del castillo en 1876), el 13 de septiembre de 1923, el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, protagoniza un golpe de estado aceptado por el monarca y parte de la opinión pública. Era una época de inestabilidad económica y social, donde las huelgas y las acciones violentas contra los sindicatos, como el pistolerismo, eran habituales. Los partidos turnistas proporcionaban débiles gobiernos, que rápidamente entraban en crisis.

Alfonso XIII aceptó rápidamente un Directorio Militar presidido por Primo de Rivera, quien suspendió de régimen parlamentario constitucional, transformándose así el antiguo estado liberal en una dictadura que fomentó el desarrollo económico y mantuvo la paz social, a cambio de paralizar la Constitución y otras leyes, prohibir la actividad política y sindical y controlar la prensa. El intento posterior de establecer un Estado corporativista apoyado en un partido único, a imitación del modelo fascista, fracasó. Y produjo una crisis política que, tras acabar con Primo (que dimite el 28 de enero de 1930), desprestigió al rey Alfonso XIII y allanó el camino a la II República, que llegaría en abril de 1931.

El desastre de 1898 (la pérdida de Cuba y Filipinas) había producido una conmoción general en el país. El regreso de todos los altos cargos militares al país produjo una situación conocida como macrocefalia militar, por la que había demasiados altos cargos para la cantidad de soldados con la que contaba el ejército. Entre la subida al trono de Alfonso XIII en 1902 y la proclamación de la Segunda República, una nueva generación de políticos y nuevos movimientos sociales (republicanismo, obrerismo, nacionalismo) irrumpieron en la vida española. Entre 1898 y 1912, los partidos dinásticos (conservador y liberal), con sus dirigentes principales, Antonio Maura y José Canalejas, intentaron una modernización del sistema, todo ello con un trasfondo de crisis económica. El problema colonial de Marruecos y el impacto de la Gran Guerra agudizaron los conflictos (la triple crisis de 1917, parlamentaria, militar y obrera). Primo de Rivera y los sectores que le dieron apoyo (militares, monarquía y políticos cercanos a ella y parte de las clases dirigente decimonónicas) defendieron su acción como una solución para poner fin a la crisis política y a la conflictividad social que atravesaba el país. Para los golpistas, entre las razones que justificaban la necesidad de cambiar la situación hay que destacar la inestabilidad  y el bloqueo del sistema político parlamentario, así como su desprestigio derivado del continuo fraude electoral. En la decisión de Primo de Rivera, así como en el apoyo del ejército y el rápido plácet del rey, también se baraja la posibilidad de que influyera el deseo de evitar que las Cortes exigieran responsabilidades por los hechos de la guerra de Marruecos, el desastre de Annual (expediente Picasso). Incluso algunos historiadores sostienen que el último gobierno de concentración de Restauración (el de García Prieto) pretendía una reforma profunda de la Constitución y de la Ley Electoral, así como la limitación de los poderes del rey. Cerrando el parlamento, se impedía este intento de renovación.


La dictadura de Primo de Rivera atravesó dos fases sucesivas. Hasta 1925 gobernó el Directorio Militar cuyos miembros eran militares, pero a partir de ese año, el gobierno dictatorial incluyó entre sus ministros a personalidades civiles, como José Calvo Sotelo. Se pasó entonces al Directorio Civil.

En su manifiesto inaugural, Primo de Rivera, “el cirujano de hierro”, anunció, con un lenguaje regeneracionista, su voluntad de limpiar el país de caciques y de acabar con “el bandidaje político”, la “indisciplina social” y las amenazas a la unidad nacional. 

Las primeras medidas del Directorio Militar mostraron su carácter dictatorial: supervisión del  régimen constitucional, disolución de las cámaras legislativas, cese de las autoridades civiles, prohibición de las actividades de los partidos políticos y de los sindicatos, supresión del limitado autogobierno catalán, etc. Todo ello fue acompañado por la militarización del orden público y por una represión del obrerismo más radical (anarquistas, que en 1927 crean la F.A.I.). Asimismo, como una de las intenciones del dictador era eliminar el caciquismo, se elaboró un Estatuto Municipal y otro Provincial. La regeneración prometida quedó no obstante en una gran farsa, ya que se suspendieron todos los mecanismos electorales y la renovación política se limitó a sustituir unos caciques por otros.

Durante la primera etapa de la dictadura, el conflicto de Marruecos centro el interés de Primo de Rivera. En colaboración con Francia, se organizó el desembarco de Alhucemas (1925), que se saldó con gran éxito y la derrota de Abd el Krim.

 A partir de 1926, se fue abandonando la idea de una dictadura transitoria tras la que se volvería al régimen constitucional, y Primo de Rivera intentó institucionalizar su régimen para darle continuidad y permanencia. La influencia del fascismo italiano fue muy clara. El camino hacia un régimen autoritario comenzó con la convocatoria de una Asamblea Nacional Consultiva (1927). El sufragio universal quedó totalmente relegado al olvido.

Previamente, en 1924, se creó un partido único gubernamental que se llamó Unión Patriótica, cuya misión era proporcionar soporte social a la dictadura y seguir las directrices del poder. El somatén (a imitación de su modelo catalán) había de garantizar la seguridad pública.

Desde el punto de vista económico, la dictadura se benefició de la buena coyuntura económica internacional, iniciada en los felices “años veinte”. La idea rectora fue la nacionalización de importantes sectores de la economía y el aumento de la intervención estatal. El Estado tuvo un protagonismo notable gracias al fomento de las obras públicas (ferrocarriles, carreteras, planes hidroeléctricos…).

Así, el gobierno aprobó el Decreto de Protección de la Industria Nacional, que preveía la concesión de ayudas estatales a las empresas que podía competir con el exterior. También se concedieron grandes monopolios, como la compañía Telefónica Nacional de España, o la compañía Campsa (petróleo y derivados). Todo ello fue financiado mediante presupuestos extraordinarios, de forma que el presupuesto ordinario del estado cada año parecía equilibrado, pero se iba acumulando una gran deuda extraordinaria. En la agricultura se promovió el regadío a través de la creación de las Confederaciones Hidrográficas.

Para poner en marcha un modelo de regulación del trabajo, se creó la organización Corporativa Nacional, a imitación del fascismo italiano, que agrupaba a patronos y obreros en grandes corporaciones (sindicalismo vertical) y regulaba los conflictos laborales a través de los Comités Paritarios.

La oposición a la dictadura estuvo integrada por algunos líderes de los partidos dinásticos, los republicanos, los nacionalistas (Estat Català, de Maciá), los comunistas (ilegales), los anarquistas, determinados sectores del ejército y casi la totalidad de los intelectuales. Los socialistas se van incorporando también poco a poco a la oposición. Los antiguos partidos del turno criticaron la excesiva duración del régimen e incluso se realizaron conspiraciones militares como el complot de la “sanjuanada”, en junio de 1926.

La creciente oposición al dictador se intensificó cuando el rey y su camarilla se convencieron de que la dictadura era un peligro para la permanencia de la monarquía. En esta tesitura, el rey optó por retirar su confianza en Primo de Rivera, quien acabó dimitiendo el 30 de enero de 1930. El general Berenguer fue el encargado de sustituirle, con la misión de celebrar unas elecciones que permitieran retornar a la normalidad constitucional, aunque se mantuvieron muchas formas anteriores (dictablanda). La oposición comenzó a organizarse y, acordaron la firma conjunta del Pacto de San Sebastián (agosto de 1930), un programa para presentarse a las elecciones y constituir un comité revolucionario que debería convertirse en el gobierno provisional de la futura república. Berenguer fue incapaz de preparar elecciones y, en febrero de 1931, fue sustituido por el almirante Aznar, que inició unos comicios establecidos a tres niveles: municipales, provinciales (diputaciones) y legislativos. El gobierno decidió convocar las elecciones municipales en primer lugar, al considerarlas las menos peligrosas para la monarquía, y las fijó para el 12 de abril de 1931. Se intentaba volver a la normalidad, pero Alfonso XIII se había comprometido excesivamente con la dictadura y las elecciones se presentaron como un plebiscito a favor o en contra de la monarquía.

El resultado de las elecciones del 12 de abril dio la victoria a las fuerzas republicanas en la mayoría de las grandes ciudades. Ante esta situación, el rey Alfonso XIII renunció a la Corona, abandonó España y el 14 de abril se proclamó la República, poniendo fin a la Restauración borbónica.

En conclusión, en un contexto internacional temeroso de las revoluciones bolcheviques y proclive a la dictadura – e incluso al fascismo, que sube al poder en Italia en 1922-, el gobierno de Primo de Rivera supone un intento de salida autoritaria a la crisis del sistema de la Restauración que fracasa por la rápida pérdida de apoyos y la falta de un partido de masas ideologizado al estilo fascista dispuesto a seguir las consignas del líder. A esto se unirá el carácter del propio dictador, más cercano al populismo protector que a un dictador fascista.

No obstante, la propia acción de la dictadura frente a republicanos, anarquistas, nacionalistas y el mundo universitario unido a la colaboración posterior de los socialistas, facilitaron el despegue de los movimientos políticos de la oposición que jugarían un importante papel en el periodo republicano posterior.



lunes, 25 de febrero de 2013

La Restauración


Aquí os dejo el tema del sistema político de la Restauración en su versión "oficial" u "oficiosa". la mayoría de los profesores coincidimos que el tema tiene que centrarse solo en el siglo XIX, pero en esta versión os da una visión algo más ampliada hasta la España de Alfonso XIII que os puede ser bastante útil. Un tema muy completo que analiza también a los partidos de la oposición al sistema de turno dinástico ideado por Cánovas del Castillo.


El sistema político de la Restauración y los elementos opositores al mismo

Conocemos como Restauración el período histórico que va desde 1875 hasta 1931 (aunque algunos historiadores consideran que terminó en 1923, con la dictadura de Primo de Rivera) y que se caracteriza por el regreso de los Borbones al trono español tras la ruptura (dinástica y política) que supuso el Sexenio Democrático (1868-1874). Podemos dividir esta etapa en tres fases, aunque aquí nos centraremos en las dos primeras:
- Reinado de Alfonso XII (1875-1885)
- Regencia de María Cristina (1885-1902)
- Reinado de Alfonso XIII (1902-1931)

ORIGEN:
El 1 de diciembre de 1874 Martínez Campos realizó un pronunciamiento en Sagunto con el que se puso fin al Sexenio Democrático. La situación de la primera República - aunque ya bajo el control de Serrano- era todavía muy inestable, y la mayoría de la clase política más conservadora consideró que Alfonso, el hijo de Isabel II (en este momento, exiliado en Gran Bretaña) debía ser el lógico sucesor. Este hecho se asentó en el Manifiesto de Sandhurst, elaborado por Cánovas del Castillo y apoyado por el ejército, la alta burguesía o la aristocracia, que veían en la restauración borbónica una mayor estabilidad política ante la situación existente (problemas en Cuba, Tercera Guerra carlista, revueltas populares...). Cánovas propuso como modo de gobierno estable una monarquía constitucional fuerte y un sistema político bipartidista (conservadores/fusionistas o liberales). 

PRINCIPIOS POLÍTICOS:
○ Conservadurismo: liberalismo doctrinario (defensa del orden, propiedad privada, etc.) aunque acepta el reformismo.
○ Defensa del catolicismo.
○ Fidelidad a la monarquía.
○ Rechazo a la democracia (conduce al anarquismo y la revolución social), aunque aceptará el sufragio universal masculino.
○ Freno a la participación militar en política, típica de épocas precedentes.

CONSTITUCIÓN DE 1876:
Esta constitución pretendía contentar al mayor número de partidos posible (desde republicanos hasta carlistas) por lo que Cánovas realizó una fusión de la Constitución de 1845 y la de 1869, aunque con predominio de las ideas conservadoras. La Constitución estuvo vigente hasta 1931 y sus principales características son: 
○ Se vuelve al sufragio censitario hasta 1890, cuando el gobierno liberal aprobó el sufragio universal masculino.
○ Soberanía compartida Cortes-Rey
○ No existe la separación de poderes: la monarquía actúa como árbitro en la vida política, ya que tiene poder ejecutivo y legislativo.
○ Sistema bicameral: Senado (elegido mayoritariamente por la Corona) y Congreso de Diputados (elegido por sufragio).
○ Estado confesional católico con libertad de cultos.
○ Derechos reconocidos en la Constitución de 1869, aunque su concrección se remitía a leyes posteriores.

ALTERNANCIA DE PARTIDOS:
Cánovas propuso un sistema en el que existían dos grandes partidos (el conservador y el liberal) que se turnaban en el poder, de manera que existía un turno pacífico que aseguraba la estabilidad institucional. A pesar de esta alternancia, los partidos se centraban en alcanzar el poder, más que en elaborar programas políticos. Este sistema evitaba por fin la intromisión militar a base de pronunciamientos (a cambio se otorgó al ejército una mayor autonomía, además de un gran presupuesto).

LOS PARTIDOS DINÁSTICOS:
El partido Alfonsino (liderado por Cánovas del Castillo) evolucionó a Partido Liberal-Conservador tras el regreso de Alfonso XII. Agrupaba a los sectores políticos con una ideología más conservadora, por lo que terminó llamándose Partido Conservador. 
Por otro lado, se formó un partido progresista mediante la unión de unionistas, progresistas y algunos republicanos moderados. Este partido se denominó Partido Liberal-fusionista (más tarde solo Liberal) y su primer líder fue Sagasta.
La manera de actuar de ambos partidos era bastante similar, no podían aprobar leyes muy radicales puesto cuando el otro partido llegara al poder derogaría todas estas leyes. Sus ideas eran bastante similares (Monarquía, Constitución de 1876, centralismo, propiedad privada...) pero diferían en el sufragio (los conservadores defendían el sufragio censitario y los liberales el universal masculino) o en el papel de la Iglesia (los conservadores defendían la Iglesia y el orden social y los liberales buscaban un estado laico y más progresista). Tanto conservadores como liberales eran partidos muy minoritarios, de notables, que se apoyaban en la clase media acomodada y la alta nobleza.
En 1885, tras la muerte de Alfonso XII, Cánovas y Sagasta firmaron el Pacto del Pardo, para garantizar la estabilidad de la Monarquía y del sistema de la restauración en la Regencia de María Cristina (el gobierno pasa a manos liberales, pero a cambio de respetar el turnismo pacífico).

FALSEAMIENTO ELECTORAL:
Para garantizar el triunfo del turno pacífico, fue necesario manipular el proceso electoral. Cuando un partido en el poder se desgastaba y perdía la confianza del rey y de las Cortes, era destituido por el monarca que nombraba jefe de gobierno al líder de la oposición, quien se encargaba de convocar nuevas elecciones a Cortes. Aquí jugaron un papel importante los caciques, que eran personas importantes, (generalmente en el medio rural) que se encargaban de dirigir los votos hacia el partido que les interesara (muchas veces a cambio de beneficios para las zonas receptoras de votos).. Se falsificaban los censos (se incluía a personas muertas o se impedía votar a algunas vivas) o se manipulaban los resultados. El conjunto de trampas electorales es conocido como pucherazo. El caciquismo se desarrolló en toda España, pero destacan las zonas de Andalucía, Galicia y Castilla. También hay que destacar el encasillado, por el que ya se decidía antes de las elecciones quién iba a ganar cada escaño.

OPOSICIONES AL SISTEMA:
Al implantarse la Restauración, numerosos grupos políticos rechazaron este sistema al quedar excluidos al acceso al poder. El rechazo se produjo por parte de republicanos, carlistas, nacionalistas y el movimiento obrero. 

○ Republicanos: estos se encontraban divididos en diferentes grupos, pero a pesar de esto, representaban la oposición más fuerte:
-Republicanos posibilistas: el creador fue Emilio Castelar, fueron adoptando una postura moderada y comenzaron a aceptar a la monarquía.
-Republicanos progresistas: su representante fue Luis Zorrilla, era un republicanismo mas radical y rechazan totalmente a la monarquía.
-Republicanismo centralista: su representante era Nicolás Salmerón, este partido surge tras la ruptura con el radicalismo del partido republicano progresista.
-Republicanismo federal: su lider era Pi i Margall, fue el grupo mas organizado y se unió a veces con el movimiento obrero en la defensa de la mejoría de las condiciones de trabajo.

○ Carlistas: Tras la derrota militar carlista en 1876, esta ideología se reorganizó como partido político y comenzó a tomar parte en las elecciones. Juan Vázquez de Mella elaboró el Acta de Loredan donde se aceptaba el régimen liberal, pero se defendía la unidad católica, el autoritarismo, el fuerismo y la oposición a un sistema democrático. Los carlistas intentaron varias insurreciones en 1899 y 1900 pero todas fracasaron. Fundaron una milicia conocida como Requeté, que cobró importancia a partir de 1930. Sufren la competencia de los católicos integristas y de los nacionalistas vascos.

○ Movimiento obrero: el gobierno de Sagasta en 1881 permitió, con la aprobación de la Ley de Asociaciones, la vuelta a la acción legal del movimiento obrero, dividido en dos tendencias diferentes: el socialismo y el anarquismo:
- Socialistas: Pablo Iglesias funda el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) en 1879 y la UGT (sindicato socialista) en 1888. Se enfrentaba a la clase burguesa y buscaba apoyos en el sector obrero más especializado. No tuvo una gran difusión debido a los escasos obreros industriales que había en España. En 1910 se acordó una coalición electoral republicana-socialista, con la que consiguieron su primer diputado.
- Anarquistas: Anselmo Lorenzo es considerado como “padre del anarquismo español”. Este grupo consiguió un mayor número de seguidores durante la Restauración, ya que atrajo a gran número de campesinos. El sindicato más importante se fundó en 1910 y fue la CNT (Confederación Nacional del Trabajo), aunque también hay que citar una rama que preconiza la violencia (la Propaganda por el Hecho, como el asesinato de Cánovas o la bomba del Liceu). 

○ Nacionalismos y regionalismos: son políticas contrarias al uniformismo y centralismo típicos del liberalismo español; inicialmente se desarrollaron en Cataluña, País Vasco y Galicia, pero acabaron extendiéndose hasta Valencia, Andalucía y Aragón (regionalismos):
- Nacionalismo catalán: este movimiento surgió tras el crecimiento económico provocado por la industrialización de Barcelona; se había creado un grupo de empresarios burgueses que defendían una política proteccionista. A esto tenemos que sumar la Renaixença, movimiento que defendía la recuperación
del catalán y de la cultura tradicional de esta zona. De estos movimientos surge el catalanismo político, que elaboró las Bases de Manresa (1892) donde se proponía la existencia de un poder catalán. En 1901 se crea la Lliga Regionalista de Prat de la Riba.
- Nacionalismo vasco: surgió a raíz de la defensa de la lengua vasca, la pérdida de los fueros y el deseo de defender sus tradiciones frente al centralismo liberal y el impacto de la Revolución industrial. Este movimiento fue denominado euskaros. El representante más importante fue Sabino de Arana, quien fundó el
PNV (partido nacionalista vasco) en 1895.
- Nacionalismo gallego: se le denominó galleguismo y su carácter fue básicamente cultural. Cobró importancia debido a una corriente literaria denominada Rexurdimiento, cuya mayor representante es Rosalía de Castro. La restauracion fue la peor época para este nacionalismo, ya que Galicia estaba muy atrasada económicamente y esto provocó la emigración de un gran número de gallegos.
- Independentismo cubano. Al inicio de la Restauración se consiguió acabar con la Guerra de los Diez Años (Paz de Zanjón, 1878), pero el retraso o incumplimiento de las reformas prometidas provocaron nuevos conflictos, en especial la insurrección de 1895 liderada por Martí (Grito de Baire, 1895).

VALORACIÓN HISTÓRICA:
La restauración borbónica se implanta en España con el claro objetivo de lograr por fin un período pacífico, en el que se eliminara por fin la participación militar en política: la Constitución de 1876, la Monarquía y los partidos dinásticos eran la clave del nuevo sistema. Sin embargo, la paz y estabilidad conseguida conllevaron una gran pérdida de libertades y derechos, dado que se sustentaba mediante un sistema antidemocrático, en el que a pesar de que existen elecciones con un sufragio censitario (o universal a partir de 1890), estas carecían de sentido pues el sistema electoral era claramente fraudulento. Se trataba, realmente, de crear un régimen político oligárquico compartido por todos los sectores burgueses y asegurarse la exclusión de las clases bajas de la vida política.

Con el paso del tiempo, los dos partidos hegemónicos se fueron descomponiendo y no fueron capaces (o no quisieron) dar entrada a las nuevas fuerzas emergentes, como el obrerismo o el nacionalismo, que pudieran ensanchar las bases del sistema. Por otro lado en 1898 los militares españoles fueron derrotados en la Guerra con Estados Unidos y esto supuso la pérdida de las pocas colonias que se conservaban y una fuerte crisis moral. La incapacidad del Régimen para renovarse y modernizarse (a pesar de las reclamaciones del regeneracionismo y de las fuerzas políticas excluidas) y nuevas crisis (1909, 1917) acabaron propiciando la solución militar (Golpe de Estado de Primo de Rivera, 1923). El compromiso de la propia monarquía con la Restauración provocó su caída en abril de 1931.